03 diciembre, 2009

A post without words


Imagen de: eneko/20minutos

10 septiembre, 2009

La Invisible se debe quedar!!!

Este post es una muestra de apoyo a una de las iniciativas ciudadanas más destacables que han surgido últimamente en la ciudad de Málaga, La Invisible, un centro social de cultura libre que ofrece un espacio de reflexión y representatividad sin precedentes locales a la ciudadanía, un espacio cuya ausencia, si el Ayuntamiento de Málaga consigue su objetivo de desmantelar el proyecto, dejará un vacío difícil de llenar, ya que la forma de gestionar la cultura de este colectivo representa todo un ejemplo de innovación social (cosa de la que no andamos sobrados que se diga....)
Una iniciativa digna de apoyo, lo repito,  un apoyo al cual me sumo.



Mas info: 


www.lainvisible.net


Software Libre y Cooperación (el blog de @ramonramon)

06 septiembre, 2009

Dos ponencias clave del verano 2009

Para esta entrada traigo a colación dos vídeos de sendas ponencias, que a mi parecer, sintetizan bastante bien dos de las problemáticas más importantes de  nuestra actualidad, a saber: la crisis internacional, por una parte, como tema fundamental de la mayoría de los debates económicos actuales y, por otro lado, la temática de la innovación, como vehículo de salida ineludible ante la problemática anteriormente expuesta.

Para ello, me remito a dos personalidades de indiscutible valía en cada uno de sus campos, por un lado el catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla, Juan Torres, exponente nacional de la llamada economía crítica, nos habla sobre los orígenes y causas de la crisis financiera en su ponencia en las jornadas "Alternativas Solidarias a la Crisis económica" organizadas por la Universidad del País Vasco en el pasado mes de junio y, por otro Genís Roca, conocido consultor de Roca-Salvatella y gurú (poco me gusta esta palabra...) de lo 2.0 a nivel nacional,que nos comenta las relaciones entre redes sociales, innovación y empresa en su conferencia en las jornadas de la UNIA dentro del espacio-red de Prácticas y Culturas Digitales.

Ambas ponencias están en la red, la primera en la web de Juan Torres y en la de la UPV y la segunda la encontré a través del blog de Jordi Pérez, Cremark, pero a pesar de ello me ha parecido interesante recopilarlas aquí, de manera que juntas quizás generan un entendimiento diverso sobre estás temáticas diferentes aunque íntimamente relacionadas.

Pues bien, para ver la ponencia de Juan Torres, alojada en la web de la UPV, pincha aquí , y baja un poco hasta econtrar la versión descargable de la misma

La explicación de Genís Roca la puedes encontrar seguidamente



Dos ponencias fundamentales del verano, de personalidades muy diferentes, que resumen a la perfección las inquietudes y las posibilidades de las nuevas dinámicas sociales.


Gracias de antemano a los autores.

09 julio, 2009

El Trabajo que viene...


El presente post es un resumen de las discusiones abiertas en el grupo de LinkedIn [e+1] dedicado a reflexionar sobre la naturaleza y los cambios en el Trabajo sucedidos tras la irrupción de lo que ya se empieza a denominar como Nueva Economía y que prefiero llamar Economía del Riesgo.
La discusión se inició en un tema que giraba en torno a cómo están cambiando los espacios de trabajo y, desde mi punto de vista, creo que esto es debido a un fenómeno más amplio por el cual está transformándose el trabajo como hecho social en si.
Estamos asistiendo no sólo a un periodo de incertidumbre económica, crisis o como queramos denominarlo, sino también a una época de cambios sociales, cambios en la estructura del contrato social válido hasta ahora en las sociedades, así llamadas, avanzadas.
Mientras que hasta la mitad del siglo pasado el trabajo fundamentalmente vertebró el crecimiento económico y social del mundo occidental, trabajo que era básicamente fabril y con unas condiciones muy definidas en cuanto a localización, tiempos y estructura se refiere, hoy por hoy, las nuevas condiciones de la globalización, los nuevos ritmos de la economía de servicios personalizados, la perdida de importancia de la fabricación, al menos en los países desarrollados, están desvelando una nueva estructura del empleo ( o del desempleo como opinan Gaggi y Narduzzi), una estructura en la cual la flexibilidad y la deslocalización hacen las veces de nuevas bases de dicho contrato.
Dicho de otro modo, la nueva vuelta de tuerca del sistema económico avanzado, tecnológico, cuaternario, demuestra la escasa importancia relativa del factor trabajo dentro de las dinámicas de desarrollo y maximización de beneficios.
Este nuevo escenario más flexible y dinámico puede ser visto como una oportunidad para los trabajadores, evidentemente no para todos, de mejorar su calidad de vida en términos de mayor libertad de acción y movimiento, menores constricciones y más conciliación pero, no nos engañemos, para muchas empresas esto supone sólo mayores beneficios, en cuanto a que un trabajo deslocalizado, personalizado y que gira en torno a la figura de profesionales libres desvinculados de éstas, supone una reducción de costes.
Así, me gustaría añadir otra pregunta a este debate, y es ¿cómo será el trabajo del futuro? ¿Qué bases adoptará nuestra sociedad para efectuar su desarrollo si se siguen manteniendo grandes bolsas de desempleados? ¿Cual será el carácter del nuevo contrato social?.
Seguidamente, cuando digo "no nos engañemos" me refiero a que para la gran mayoría de empresas, y esto lo puedo corroborar con mi experiencia, un aumento en sus beneficios, ya sean estos materiales o inmateriales, no siempre implica una mejora de las condiciones laborales.
Esto según lo entiendo, es un problema de cultura empresarial, un problema típicamente, como decirlo, mediterráneo, en cuanto al sentido antropológico. Desgraciadamente, el empresariado tradicional que hemos vivido (o padecido) y que en muchos casos aún está en vigor, no entendía nada de la expansión de los beneficios a los trabajadores, de cómo esta expansión los hace participes del proyecto que se emprende y de cómo esta participación a largo plazo aporta valor a la actividad.
Como bien decía Ruyman Gil García, si algo es bueno para la empresa o sus beneficiarios directos, debe serlo también para aquellos que colaboran con su tiempo y su trabajo en dicho proyecto.
Mi única objeción es que las sinergias a las que hace referencia, difícilmente se plantean desde una orientación bottom-up por lo que, si no existe una disposición inteligente e innovadora desde los órganos directivos, rara vez se dan.
Por otro lado, es cierto que se empiezan a contar, y no pocos, proyectos empresariales innovadores desde el punto de vista social y, que además, están teniendo éxito.
Esperemos que la inercia de estas empresas, que representan una auténtica nueva cultura empresarial, arrastre a un conjunto más amplio de actividades y renovemos nuestro espíritu empresarial, paso que creo ineludible para afrontar las nuevas dinámicas de la economía del riesgo.
Imagen cedida por EverJean (Flickr username), bajo CC license.

05 junio, 2009

Turismo Responsable, una vía hacia la diversificación y el desarrollo respetuoso.


Hoy, en el Día mundial del Medio Ambiente y después de asistir ayer a unas más que interesantes Jornadas Europeas de Turismo Responsable, quisiera plasmar aquí una breve reflexión sobre las implicaciones concretas de este tipo de turismo, sus beneficios y los factores que deben incidir para su implantación.
Hace ya algún tiempo que en paises como Alemania, Austria , Suiza o Italia se viene gestando un movimiento social compuesto por los más variados sectores, desde empresas a organizaciones o instituciones académicas, que realizan reflexiones críticas sobre el desarrollo del sector turístico. De estos encuentros y análisis surgió el término Turismo Responsable, que intenta definirse cómo aquel tipo de turismo que tiene en cuenta factores de Responsabilidad Social en su desarrollo, entendidos estos en un setido global, no sólo en cuanto a las donaciones o ayudas sociales que puedan derivarse de la actuación de las empresas, sino como un compromiso amplio con los valores sociales de las comunidades y territorios receptores de turismo, así como un vía estrátegica de desarrollo para las mismas. El Turismo Responsable sería, pues, aquel que apostaría por un desarrollo sostenible y a largo plazo, respetuoso con todos los factores sociales, tales como el medio ambiente, la cultura y tradición local, los derechos de las personas, la calidad de vida y el desarrollo local, teniendo entre sus fines, además de los beneficios económicos justos para la totalidad de las partes implicadas, un afán de integración, conocimiento, respeto y entendimiento mutuo entre los distintos pueblos.
A priori, los beneficios de esta forma de turismo se presentan como muy adecuados y deseables, pero, como para todo, deben existir unas disposiciones mínimas entre los actores del juego económico y social para que este intento llegue a buen fin y no se quede en un a mera vuelta de tuerca más del marketing social de ciertos grupos de  interés económicos.
Por ejemplo, de cara a la diversificación del sector, desde el punto de vista regional que es el que me toca más de cerca, la implantación de empresas que desarrollarán este tipo de turismo en la provincia de Málaga, seria crucial para salir de un camino de sobreexplotación de los recursos, de masificación insostenible, de desarraigo de las poblaciones rurales, de pérdida de la identidad cultural de la provincia, de destrucción del litoral, etc... aspectos que poco a poco están dinamitando la capacidad competitiva de nuestro sector turístico y que supondrán una bajada de los indices del valor añadido de nuestros servicios turísticos de no actuar a tiempo.
Aprovechar los recursos de una localidad no implica hipotecar su futuro, más bien al contrario. Y si hablamos de beneficios sociales del turismo responsable aplicables a comunidades de paises pobres o en vías de desarrollo, pienso que en muchos de nuestros municipios sería igualmente aplicables e indiscutiblemente necesarios. Por el mero hecho de buscar vías de desarrollo alternativo que fomenten la integración de las comunidades y la participación y gestión local. Sólo así se puede conducir un producto o servicio hacia la calidad total, que incluye tambien la responsabilidad, sólo así podriamos ofrecer riqueza cultural, medioambiental y humana y recibirla de un modo bidireccional, no invasivo, respetuoso y, valga la redundancia, enriquecedor.
Ahora bien, las disposiciones a las que hacía referencia antes son imprescindibles. Disposiciones que han de surgir en diversos ámbitos sociales, en el empresariado local, cambiando su cultura, en las administraciones, mediante la aplicación de planes concretos y apoyos sectoriales y, por supuesto, en los consumidores que como decisores últimos, comiencen a exigir más calidad y cambios reales tanto en los procesos de gestión de los productos, como en éstos últimos en si.

Imagen de Lepiaf.geo(flickr username) usada bajo licencia de atribución Creative Commons.

ShareThis